sábado, 19 de febrero de 2011

¿No es prioritario el conservatorio?

Hoy el Diario de León publica esta espectacular tribuna a cargo del Representante de Alumnos del Conservatorio de León:

¿Quién puede darle un caramelo a un niño y cuando se lo va a comer se lo quita? ¿Quién promete algo a una persona y en el momento de dárselo se lo niega? ¿Qué padre o madre hace diferencias entre sus propios hijos y luego hace creer a todos que son iguales? La respuesta a estas preguntas es: La Junta de Castilla y León. Esa institución creada para regir y unir a los ciudadanos de dos regiones que se vieron juntas «a la fuerza» como son Castilla (la vieja) por un lado y León, Zamora y Salamanca por otro.

Hablaré de la Junta como ese padre o madre que tiene 9 hijos, aunque quizá alguno adoptado, y tiene una especial predilección hacia algunos de ellos. El caso es que siempre se van a beneficiar los mismos, mientras que el resto solo van a ver cómo los demás gozan, mientras ellos pueden coger las sobras de los demás. Ese pantalón que no le vale a mi «hermano mayor» me lo ponen a mí pese a que esté todo gastado y con mil remiendos. Pongamos ejemplos claros a partir de esto. Resulta que en el año 2004 La Junta de Castilla y León crea un plan para dotar a cada ciudad de un conservatorio de música y asume más tarde las competencias de los conservatorios de León y Zamora, que hasta ese momento estaban en manos de las respectivas diputaciones provinciales. En ese momento desde la mamá Junta se promete a los hijitos que van a recibir un conservatorio, un centro nuevo, que es una de las inversiones principales y que los convenios que la Junta toma con las Diputaciones son tan solo temporales. Pero, ¿qué ocurre aquí? Que se nos había olvidado que nosotros somos uno de esos hijos a los que se les hace creer que son iguales pero en realidad no lo son. Mientras tanto le compramos el «caramelito» a Valladolid con la construcción del nuevo Conservatorio Profesional de Música, dotado materialmente de una forma espectacular, vinculado con el Gran Auditorio «Miguel Delibes» y vinculado también a centros complementarios de danza, artes escénicas, etcétera-¦ por lo que la oferta educativa se extiende de una forma impresionante para los alumnos de Valladolid.

La Junta se comprometió en un principio a que en el año 2011 estuvieran listos los nuevos conservatorios, bien, como todos tienen claro esto no va a ser posible, según el consejero porque ahora «las prioridades son de otra naturaleza» pues desde aquí, yo le pido al Consejero Juan José Mateos que me detalle cuales son una por una esas prioridades que hacen que los alumnos de Zamora y León nos sintamos alumnos de 2ª, es decir por debajo de otras prioridades según sus palabras. Y si por si acaso se le ocurre escudarse en «la crisis» entonces debo decirle que quizá «la crisis» únicamente sirva en este caso como excusa para tapar un poquito de inutilidad y de desigualdad por parte de la Junta ya que parece que ese es su fin ultimo en la vida.

Esas prioridades de otra naturaleza que cita el Consejero quizá sean entonces el continuar con el ciclo de Grandes construcciones faraónicas que inició la Junta y que parece no tener fin, con su último ejemplo en el Consejo Consultivo. Ese Consejo que pagamos todos con nuestro dinero y que tiene una importancia más que cuestionable en cuanto a sus funciones e importancia se refiere. Creo que el devenir de esta «Comunidad» podría continuar perfectamente sin ese consejo y su respectivo edificio. Por otro lado tenemos el nuevo edificio de las Cortes de Castilla y León, sede, entre otras cosas, de la Fundación Villalar, que también gasta nuestro dinero en editar cómics infantiles cuya veracidad histórica es más que cuestionable. Sus ingresos provienen casi al completo de la Junta y su transparencia presupuestaria también deja que desear.

Estos son sólo algunos ejemplos de lo que el señor consejero cita como «prioridades» y que parecen estar por encima de la educación de algo tan especial como es la música. Doy gracias a la vida cada día por haberme llevado por este camino lleno de música y me siento orgulloso de todos aquellos compañeros que pese a no tener las mejores condiciones del mundo (ni de la Comunidad Autónoma) han sabido hacerse un hueco en este mundo musical y poder vivir, malviviendo a veces, de aquello que verdaderamente nos apasiona. La fuerza de la música es tal que un solo consejero o una simple institución no podrán callar las voces afinadas de los alumnos de los conservatorios de Zamora y de León, que lo único que reclamamos es que se nos trate como al resto. Que no queremos ser los hijos menos queridos, que eso lo llevamos siendo toda la vida y estamos hartos.

Que la situación de Zamora es peor aún que la de León porque es de vergüenza el edificio en el que les tienen y que no cesaremos juntos de reclamar lo que nos prometieron, porque como decía al principio nadie puede darle un caramelo a un niño y quitárselo cuando ya casi lo estaba saboreando. Ojalá que podamos hacer disfrutar a todos ustedes con la música que aprendamos en nuestros nuevos conservatorios, aunque no sabemos si podrá ser este siglo o el que viene.

Héctor Viñuela García, representante legal de los alumnos del Conservatorio de Música de León

http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=586025#EnlaceComentarios

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